viernes, 30 de enero de 2009

Cuarentones (2da parte)

Seguimos con los recuerdos de 1969, festejando el cuarenta aniversario de cada uno de estos álbumes clásicos que debes escuchar sí o sí.

DEEP PURPLE - Deep Purple (junio)
Ultimo trabajo de los purpurados originales y calificado por muchos como un disco visagra que dio lugar a la etapa de mayor combustibilidad del grupo. Los ingresos del cantante Ian Gillan y del bajista galés Roger Glover en reemplazo de Ron Evans y Nick Simper, respectivamente, contribuyeron a endurecer más su propuesta musical y ayudó a la banda a reproducir millones de fanáticos por todo el planeta. Igual es gratificante escuchar de este sensacional disco la contagiante Lalena (original de Donovan), la mágica sesión clásica de April, Blind y el medley Fault in / The Painter. ¿Alguien podría explicarme por qué ya no salen discos de esta factura?


AOXOMOXOA – Grateful Dead (junio)
Un disco de nombre palíndromo (muy pocos saben lo que significa) y concebido especialmente para oídos entrenados. Ahora entiendo la devoción roadie de los Dead Heads. Voces y guitarras delicadas adornan cada una de las canciones de este legendario álbum de los liderados por Jerry García. Recomendamos: St. Stephen, Rosemary (de fuerte influencia beatlesca), Mountains of the Moon (invita a un viaje lisérgico), China Cat Sunflower (rock sureño en su pico máximo) y la vaquera Cosmic Charlie.



BECK-OLA - Jeff Beck Group (junio)
Acompañado de dos jóvenes y aún desconocidos Rod Stewart y Ronnie Wood, Jeff Beck inició una aventura musical tras abandonar a los Yardbirds. Un álbum con canciones que podríamos catalogar como heavy blues. Sobresalen Spanish boots, Jaihouse rock (sí, la de Elvis), la melacólica Girls from Mill Valley, y la potente Rice pudding.



YES - Yes (julio)
Debut de otro grupo cultor del rock progresivo. En este primer álbum, la música araña con fineza la parafernalia sinfónica y onírica que encumbraría a la banda en lo que algunos, huachafosamente, denominaron art-rock (como si las demás rolas no fueran arte). Álbum desde todo punto de vista genial y entretenido. Recomendables: los covers de The Beatles (Every little thing) y The Byrds (I see you); además, Beyond and before, Yesterday and today y Survival.


THE SOFT PARADE - The Doors (julio)
El disco menos Doors de los Doors. Tiene mucho de ellos, pero también muy poco de ellos. Una placa inclasificable y signo de los tiempos decadentes de un Morrison que se iba cayendo producto del alcohol y las drogas. En mi opinión, demasiada plétora de instrumentos de viento y cuerdas que le quitan punche a la voz del “lagarto”. Aun con sus defectos, un disco de colección del cual extraería varios tracks para elaborar un greatest hits personal de la banda: Touch me, Shaman’s blues, Easy ride (un homenaje a Eric Burdon), Runin Blue, Wishful Sinful y The Soft Parade.


SANTANA - Santana (agosto)
El primer Santana. El verdadero. El único. El que ya no existe. El joven guitarrista de los mostachos convertido, de la noche a la mañana, en revelación del Festival de Woodstock. Toda el alma, el sabor, el saoco y la sandunga rodean con su aura celestial los finos punteos blueseros y la psicodelia sesentera en cada tema. Si algo hay que agradecer a 1969 es haber servido de brillante marco al nacimiento del rock latino en manos de Carlitos. Imperdibles e inolvidables: Evil ways, Shades of time, Jingo, Treat, You just don’t care, Soul Sacrifice y todas los demás.

BAYOU COUNTRY – Creedence Clearwater Revival (enero)
Como toda regla tiene su excepción, me tomo la libertad de ubicar aquí este disco sólo para dejar por sentado su superioridad respecto al Green River. Cada surco del Bayou Country muestra la rápida evolución de este cuarteto, epítome del llamado swamp rock, en el que se puede disfrutar de melodías efectivas, directas y sin complicaciones sónicas. Empiezan con el clásico Born on the Bayou; la muchas veces versionada, Proud Mary; el cover de Little Richard, Good Golly Miss Molly; y la oscura y extensa Keep on chooglin. Sin duda, un disco de oro.

GREEN RIVER - Creedence Clearwater Revival (agosto)
Algunos dicen que es el mejor álbum de la banda. Mantengo firme mi posición respecto al Bayou Country. Sin embargo, este río teñido de verde hizo tanto ruido que provocó un alud de notables rockas dignas de acomodar en el estante de las auténticas obras maestras de la música. Temazos que debes escuchar antes de morir: Green river, Tombstone shadow, Bad moon rising, Lodi y The night time is right time. Si después de oírlas ya no tienes ganas de morir; pues, de nada, para eso estamos los amigos.



BLIND FAITH - Blind Faith (agosto)
Los primeros “Galácticos” de la historia del rock: Eric Clapton, Ginger Baker, Steve Winwood y Rick Grech; todos juntos y casi revueltos en un romance breve pero candente. Blind Faith fue una especie de tubo de escape para cada uno de estos cerebros que, hasta ese instante, estaban hartos de sus bandas de origen. Escuchen con ojos ausentes pero con oídos devotos: Cant’t find my way home, Sea of joy, Do what you like y Well…all right.



STAND UP - Jethro Tull (agosto)
El ascenso de Jethro Tull a la categoría de mito obedece a la insólita inclusión -para la época- de la flauta transversal como batuta mágica de una banda de rock. Los temas de este álbum me retrotraen a mis lecturas de cuentos medievales, en donde el paisaje verde sirve de marco a las aventuras heroicas de indómitos caballeros con armadura, princesas encorsetadas, abates endiablados, brujos inmortales y reyes malditos. Me gusta la flauta jazzera en Bourée, luego Look into the sun, We used to know (una adelanto del Aqualung) y la alucinante Reasons for waiting.

martes, 27 de enero de 2009

Cuarentones (1era parte)

En 1969 el hombre pisó la Luna por primera vez; la gente empezó a volar en Boeing 747; se estrenaron Easy Rider, Midnight Cowboy y Krakatoa, al este de java; Charles Manson y su corte de locas trocearon a la actriz Sharon Tate y a cuatro de sus amigos; “Pelé” marcó su gol número mil y la selección peruana clasificó por primera vez a un mundial de fútbol (México ’70), hazaña que se sigue festejando como si hubiera ocurrido hace dos días.

En lo musical, 1969 fue testigo del primer grito al mundo que dieron Dave Grohl, Bobby Brown, Gwen Stefani, Pj Harvey y Alvaro Henríquez; aunque también del último suspiro de Brian Jones.

Pero 1969 alumbró a otros hijos predilectos del rock, no los de carne y hueso sino de brilloso y duro vinilo que daban vueltas a 33 RPM; discos prodigios y geniales fecundados por bandas y solistas que, cuatro décadas después, se han convertido en clásicos imprescindibles y fuentes de inspiración para muchas generaciones.

Ponte tus audífonos y escúchalos sentados en el sofá o tirado en la cama panza arriba. Compra chelas, ron, vodka, pisco, LSD o un austero tronchito para encender los ánimos y hacer que tu percepción sea más voraz. Celebra el cumpleaños número 40 de cada uno de estos treinta inolvidables discos lanzados en aquel inolvidable 1969. Ningún mes de aniversario de lanzamiento se salva de la juerga. Si no las tienes, descárgalas haciendo link en el nombre del álbum.


LED ZEPPELIN I - Led Zeppelin (enero)
Álbum innovador para su época, en donde las altas dosis de rock & roll se mezclan impunemente con fuertes tonos del más puro blues británico y trazas de folk americano. Todas las canciones son buenas, pero me quedo con Dazed and confused, Your time is gonna come, You shook me y Communication breakdown.



THREE DOG NIGHT - Three Dog Night (enero)
Hasta hace poco, de este grupo solo conocía las superoídas Joy to the world y Mama told me not to come. Pero cuando oí el disco debut de estos canes insomnes quedé impresionado por la notable variedad de registros vocales que alcanzan sus tres cantantes principales. Me gustan el hit One, Try a little tenderness y It’s for you, este ultimo tema original de tandem Lennon - McCartney.


VELVET UNDERGROUND – Velvet Underground (marzo)
Un disco sosegado y sin las distorsiones características de sus primeros discos en el que se notaba la influencia vanguardista del maestro John Cale. En este excepcional álbum todas las canciones califican como hits, pero solo venero en el altar de las santas piezas de colección a las siguientes: Candy Says, What goes on, The murder mistery, Beginning to see the light y Some kinda love.


GOODBYE - Cream (marzo)
Álbum de despedida de este trío de grandiosos músicos británicos, cultores del rock & blues. El disco contiene tres temas en vivo y tres nuevos, entre los cuales destaca el clásico Badge, escrita por Eric Clapton y George Harrison, cuando eran buenos amigos y antes de disputarse las caricias de Patty Boyd.



FROM GENESIS TO REVELATION – Genesis (marzo)
Opera prima de esta banda de rock progresivo que, como casi siempre sucede, no tuvo la acogida esperada en su momento. Muchos atribuyen ese poco éxito a que el nombre del grupo y, más aún, el de la placa generó confusión entre los dependientes de las tiendas de discos, que lo acomodaron en los estantes de música religiosa. La banda aún no tenía pretensiones de lucirse con temas extensos y alucinantes, pero en cada corte se nota la intención de lanzarse al ruedo con piezas maestras que, a la larga, les deparó una gran legión de seguidores, hasta que llegó Phil y…plop!


CHICAGO TRANSIT AUTHORITY - Chicago (abril)
Antes de quedar bautizados simplemente como Chicago, Peter Cetera y compañía formaron una de las primeras bandas gigantescas pero, sobre todo, pioneras al incorporar instrumentos de viento como trompetas, trombones y saxos al rock. Toda una novedad para la época. Las mejores de este disco son: Does Anybody Really Know What Time It Is?, Beginings, I’m a man y el extenso instrumental Liberation.



ON THE THRESHOLD OF A DREAM - Moody blues (abril)
Época de experimentaciones y de incesante hemorragia creativa. Esta impronta del rock progresivo persigue una idea conceptual enfocada en un viaje sicodélico a través de una atmósfera lírica y rimbombante. Altamente recomendables: In the begining, Lovely to see you, Have you heard, Dear Diary, el poema The Dream, Never comes the day y Voyage.

ELEPHANT MOUNTAIN - Youngbloods (abril)
Si pensaste que Youngbloods tuvo su cuarto de hora con el adorado himno hippi Get together, te equivocaste. Este discazo, a pesar de su eclectisimo, contiene temas notables que nos presentan a una banda madura y con gustos más elaborados, en donde abundan los pianos dulces, las guitarras acústicas y los suaves toqueteos de baquetas simples. El grupo apostó por sumergir su inspiración rockera en las aguas bravas del jazz, el country, el son latino y hasta el bossa nova. Me gustan: Darkness Darkness, la instrumental On sir Francis Drake, Sunlight y Sham (de fuerte influencia beatlesca).


WITH A LITTLE HELP FROM MY FRIENDS – Joe Cocker (abril) Disco primigenio del cantante ingles de voz raspante. Sólo tres canciones llevan su firma mientras que las otras siete son covers de The Beatles, Bob Dylan, Ray Charles y Traffic. Un dato que acabo de descubrir: en este disco las manos mágicas de Jimmy Page se lucen en la intro de With a little help from my friend, el más grande éxito de este beodo intérprete.



TOMMY – The Who (mayo)
En mi opinión: la mejor opera rock que he escuchado en mi vida. Y pensar que en su época el álbum fue censurado por la BBC, que lo calificó de “apestoso” por atreverse a contar en forma tan frívola, la triste historia de un niño sordomudo que vivió bajo la sombra del abuso infantil. Me duele escoger uno o varios temas favoritos, pero me quedo con: Overture/it’s a boy, Amazing journey, Acid queen, Pinball wizard, Tommy can you hear me?, y, por supuesto, We’re not gonna take it.
Pass: The Who


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